Entrevista  realizada a Tamara Chubarovsky

Publicada en la revista Coplanet en marzo de 2008, revisada en julio 2011

 ¿Qué es el Arte de la Palabra?

El Arte de la Palabra es un método de entrenamiento de la voz, que se diferencia de otros, en que está basado en las cualidades específicas de los sonidos y su correspondencia con todo el organismo y  cualidades anímicas del ser humano, según la visión antroposófica. El entrenamiento de la  dinámica, respiración, proyección, articulación, expresión y  potencia de la voz se trabaja según las cualidades de cada sonido o grupo de sonidos consonánticos y vocálicos. Es por ejemplo la L, la que nos ayuda a dar fluidez al lenguaje, la R la que nos aporta dinámica.

Es un adentrarse en la vivencia del lenguaje independientemente de su contenido. Poner atención en los elementos paralingüístico como son el  tono de voz, timbre, cadencia, dinámica nos permite escuchar ”entre líneas”, tomar conciencia y reconocer el tono anímico de la persona, más allá de su discurso intelectual.

Se busca ir más allá de una simple buena articulación, consiguiendo que los cambios en el lenguaje repercutan a su vez en cambios anímicos positivos, haciendo que la liberación de la voz signifique la liberación del ser.

¿Cuáles son los orígenes del Arte de la Palabra?

El Arte de la Palabra fue desarrollado por el filósofo y pedagogo Rudolf Steiner junto con su esposa, la actriz  Marie von Sivers a principios del siglo pasado. Su denominación original es “Sprachgestaltug”, difícil de traducir literalmente al castellano, por lo que sufrió varias denominaciones: a España llegó como “Arte de la Palabra”, en Argentina se le dice “Formación del Habla”, en Perú “ Dicción Artística”, lo que confirma las múltiples facetas de este arte.

Rudolf Steiner observa el descuido en el lenguaje artístico y el hecho de que hay escuelas de canto, sin embargo no de “habla”. Entre 1919 y 1924 la pareja imparte una serie de seminarios y conferencias para pedagogos, artistas y médicos, material que quedó recogido en “El arte de la recitación y la declamación”, “El arte de la Palabra y el Arte Dramático” y “ Metódica y  esencia del arte de la palabra”. Los 94 ejercicios allí impresos sentaron la base de este método.

 

¿En qué sectores se trabaja con el Arte de la Palabra?

A partir de entonces las indicaciones de Rudolf Steiner respecto a la mejora de nuestro hablar fueron acogidas en diferentes campos como son la pedagogía, el arte y la terapia.

El Arte de la Palabra -Sprachgestaltung en alemán- estuvo desde sus comienzos íntimamente ligado al movimiento de pedagogía Waldorf, ya que  Rudolf Steiner no se cansaba de insistir en la importancia del lenguaje del maestro y del cuidado del lenguaje en los niños.

La rama terapéutica se empezó a desarrollar entre los años 1939 y 1936 en la Clínica Ita Wegman en Arlesheim, Suiza y hoy día existen tres importantes escuelas, una en Alemania, otra en Suiza y otra en Inglaterra.

El Arte de la Palabra en su faceta artística, está presente como estudio complementario en escuelas de teatro y danza y también como escuela independiente para cuentacuentos y recitadores.

 

¿Qué sensaciones positivas nos aporta?

Cuando nuestro lenguaje está realmente en concordancia con nuestro cuerpo, alma y espíritu, entonces hablar resulta integrador y sanador además de más efectivo.

Liberar la voz es liberar el alma. Una voz ronca, atascada en la garganta, es una voz prisionera, reflejo de emociones atascadas, que no pueden salir. Cuando estas personas consiguen sacar una voz transparente, es como si algo dentro suyo se limpiara, volara. Teniendo en cuenta que las disfunciones de la voz son reflejo emocional, cuando mejoramos la voz, es inmediata la sensación de bienestar general.

¿Con qué planos del ser humano se trabaja en el Arte de la Palabra?

En el Arte de la Palabra al trabajar con la voz y el lenguaje, estamos trabajando sobre todo en el plano anímico. Lo que normalmente ocurre de manera inconsciente es llevado a la conciencia. Toda la vida anímica que fluye desordenada e incontroladamente a través de nuestras palabras es reorganizada. Dicho en términos antroposóficos el YO, nuestra individualidad, pone luz en nuestra vida anímica, en nuestra astralidad.

En el Arte de la Palabra cuerpo, mente y emociones trabajan codo a codo. Para mover las emociones necesitamos movernos también físicamente. Por otro lado nuestra individualidad debe tomar las riendas y poner conciencia en nuestras emociones y movimiento, para que nuestro lenguaje y gestos puedan ser verdadero vehículo de nuestra individualidad.

Presencia y equilibrio entre nuestros diferentes planos es justamente lo que nos proporciona bienestar.

 

¿Nos hace más conscientes de nosotros mismos el trabajo con el Arte de la Palabra?

Ante todo y en un primer estadio, lo que nos aporta es autoconciencia. Tomamos consciencia del tono subliminal que impregna nuestro discurso, tomamos conciencia de nuestras propias emociones ocultas, aprendemos a leer en nuestros gestos y nuestra voz, lo que nos pasa. Tomamos consciencia de que aunque queremos ser amables, en el tono siempre hay algo duro, antipático o que aunque queramos ser firmes, el tono suena frágil. Nos damos cuenta de que somos más que ese tono duro o esa voz frágil, eso es parte de nosotros y debemos reconocerlo, pero son patrones y limitaciones: ”yo soy más que eso”.

Pero para que mi Yo pueda expresarse con libertad debe tener el instrumento –cuerpo y voz- afinado y ahí empieza la segunda parte del trabajo, pasar de la toma de conciencia a la transformación.

El Arte de la palabra, en su faceta higiénico –terapéutica es un camino hacia nuestro centro. Dietrich von Bonin tituló una publicación suya con el título El arte de la Palabra terapéutico, un puente hacia mí.

 

¿Cuáles son las aplicaciones del Arte de la Palabra Terapéutica?

El Arte de la Palabra terapéutica tiene múltiples aplicaciones. Al igual que la logopedia, nos puede ayudar en problemas específicos de la voz, como son dislalias, disfonías, tartamudez etc.

Además nos fortalece, nos da seguridad y centro, armonizando aspectos anímicos, lo que ayuda en todo tipo de enfermedades de origen psicosomático y anímico como son ansiedad, depresión, problemas de tensión, arritmias y asma. Es especialmente eficaz en trastornos respiratorios y circulatorios

A nivel higiénico, fortalece nuestra individualidad y armoniza nuestras emociones, proporcionando bienestar general.

 

 ¿A quienes recomiendas este Método?

Este método es recomendable para todo aquel que use su voz, es decir, para todos.

Suelo trabajar mucho con maestros porque usan constantemente su voz como medio, pero también con médicos, terapeutas, logopedas, comerciales, madres…

No tiene contraindicaciones conocidas, salvo que no es recomendable hacerlo durante el embarazo.

La gente se acerca por razones muy diversas, a veces es un problema concreto de la voz como puede ser tendencia a la carraspera, voz muy metida hacia dentro, mala articulación o un descontento con su timbre y tono,  por ser estridente, nasal, débil o monótono.

Yo no trabajo a nivel individual y con dolencias físicas internas concretas, si no en grupo, por lo que no hace falta esperar ni tener nada concreto, simplemente estar abierto y con ganas de hacer un trabajo de autoconciencia y transformación anímica ¡o simplemente ganas de pasárselo bien!