De 0 a 6 años:

En esta etapa recomiendo el estímulo del lenguaje a través de vías indirectas, hablando para el niño, moviéndolo y tocándolo, evitando todo tipo de exigencias y correcciones. Céntrate en intensificar las entradas sensoriales para que el niño perciba el sonido con más claridad. Para ello, ten en cuenta lo siguiente:

  • La clave está en tu propio lenguaje, ya que las vibraciones de la laringe, a través de la ley de resonancia, hacen vibrar la laringe del niño que escucha. Háblale mirándole a los ojos, a poca distancia, de manera clara, bien articulada y lenta. Se consciente del impacto de tu lenguaje en ellos.
  • Es fundamental repetir: las  Rimas con Movimiento son de gran ayuda ya que en muchas de ellas se repite un fonema reiteradamente, lo que facilita su percepción. Además, se las suele hablar más lento y se las repite muchas veces. Tiene gran efecto repetir la misma rima al menos tres veces seguidas, durante un mes.
  • El tacto y rimas con masaje sonoro, donde la manera de tocar coincide con el patrón del fonema, permite a los niños recibir por vía táctil las cualidades del sonido de manera  intensificada.
  • El movimiento, ya que el  lenguaje es motricidad y hay muchos reflejos que pueden intervenir negativamente en el desarrollo del lenguaje. El estímulo del sentido vestibular a través del movimiento es otra clave fundamental en el desarrollo del lenguaje.
  • Motricidad fina de las manos y dedos. El movimiento de dedos tiene un efecto directo sobre el desarrollo del lenguaje, ya que existen movimientos que ayudan a la producción de sonidos específicos. (Más información en el libro La fuerza curativa de la voz y la palabra y en el artículo El significado de los movimientos de dedos.
  • Trabajo lúdico y afectivo. Evitar correcciones y que el niño tome conciencia del problema, el ambiente debe ser de juego y no de clase o terapia.

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A partir de los 6 años:

En esta etapa podemos seguir usando los recursos antes mencionados referentes al estímulo indirecto, pero además podremos trabajar con más conciencia y de modo más directo en el problema y con mayor hincapié en el estímulo directo del lenguaje.

Te recomiendo:

  • Recitación  activa del niño de rimas, trabalenguas etc.
  • El movimiento acompaña los textos, ayudando a hacer el hincapié correspondiente en la fluidez, claridad, precisión, fuerza, quitar presión o lo que haga falta mejorar en el lenguaje.
  • El protagonista es el lenguaje, pero será acompañado siempre de movimientos solos o acompañados de pelota, barra u otro elemento externo. Así el niño fijará la atención en el elemento externo o movimiento, relajándose el trabajo en el lenguaje.
  • Recordaremos que debemos trabajar con la totalidad del niño, no solo con su problema de la /r/. Toda dificultad en el lenguaje está relacionada con algo a nivel físico, emocional y/ o mental.
  • A partir de los 10 años, podemos ir retirando las Rimas con Movimiento e incluyendo los ejercicios de Arte de la Palabra La fuerza curativa de la voz y la palabra.
  • Para niños que tartamudean mira este artículo.

 

 

Ejercicios que equilibran y potencian la articulación:

Estos ejercicios son buenos para todas las edades, sobre todo cuando hay dislalias o cualquier dificultad general en la dicción

  • Ejemplos de Rimas de con Movimiento:
    • Historia del lago ( Sirve como diagnóstico y tratamiento)
    • Ala Hola
    • Lola
    • Wlu, Wlu
    • El León
    • La Mona Ramona
    • Muele, muele
    • En una segunda fase: La Golondrina, el Ruiseñor, El Caballito saltarín, Dados etc…

 

Link a la Rimas:

Por Tamara Chubarovsky, febrero 2012