Te animo a que pruebes esta técnica de acuarelas con niños entre 3 y 7 años. No es algo para hacer cada día, pero por sus beneficios te animo a que lo incorpores de vez en cuando, en «momentos especiales.»

1. Cómo preparar el espacio y los materiales

Esto es lo que necesitas tener preparado antes de empezar:

  • Delantal o baby
  • Papel de acuarela o cualquier papel grueso de gramaje de 160, por ejemplo. 
  • Esponja/estropajo.
  • Un paño, trapo, bayeta…
  • Cubito con agua o cubeta con agua, según el sistema que emplees. 
  • Pincel gordo, preferentemente plano, pero redondo también vale. Si es de cerda natural mejor, pero el que tengas servirá.
  • Acuarelas en pasta (no secas) de la marca que tengas (Stockmar es excelente)
  • Frasquitos para mezclar y guardar las mezclas de color.
  • Tabla de madera, bandeja o mesa de cristal, fórmica o plástico. 

Para mí, lo más importante de este tipo de actividades es que seamos capaces de mantener la calma y la alegría. Cuando está todo muy pautado, evitamos momentos de caos y estrés y por consiguiente conseguimos mantener el ambiente relajado. 

POr eso te comparto paso a paso como solía hacerlo. Esta ritualización genera orden y estructura, algo que en sí mismo también es necesario para los niños. 

En cualquier caso, para mi la regla de oro siempre es: “Haz solo aquello que tus nervios puedan soportar”, es mejor hacer menos actividades o actividades más simples, en un ambiente positivo, qué actividades sofisticadas en estado de tensión. 

2.  Prepara las mezclas de color

  • Existen  3 colores primarios: rojo, amarillo y azul. Pero n realidad son 6: amarillo oro y amarillo limón, azul cobalto (verdoso) y azul marino o francia (cielo), rojo carmín (más oscuro) o rojo cinabrio (fuego, más anaranjado).
  • Si tienes solamente tres colores básicos, también está bien. Solo quiero mostrarte cómo optimizar las mezclas si tienes los 6 colores, para partir de ellos sacar los colores secundarios más puros. 
  • En niños de 3 y 4 te recomiendo trabajar con solo dos colores.
  • Con niños de 5 y 6 las primeras veces usa solo dos colores y cumplido este proceso varias veces, pasa a los 3 colores. 
  • Para sacar verdes puros, mezcla amarillo limón con azul cobalto. Amarillo oro y azul marino te dará un verde más sucio, pero no feo. Las otras combinaciones, verdes intermedios. 
  • Para sacar violetas y morados puros usa el rojo carmín con el azul marino. Podrías usar también azul cobalto. Sin embargo, el rojo cinabrio con el cobalto te da colores más amarronados. 
  • Los naranjas salen bien con cualquier amarillo y cualquier rojo. 
  • Mezcla bien un poco de acuarela con agua. Prueba en un papel, para ver que el color no es ni flojo ni demasiado pastoso. 

3.  Pintar paso a paso

Colocamos en la mesa, para cada niño, la bayeta, los tarritos de color aún cerrados, el agua y el pincel, que duerme en la bayeta y todavía no se lo puede despertar. 

Lo primero es mojar la hoja. Hay dos posibilidades, o empapas la hoja en una cubeta y la pegas en la tabla, o llevas a la mesa un cubito de agua y  la mojas con la esponja. En ambos casos con la esponja termina de fijar la hoja a la superficie. Recuerda que tiene que estar bien mojada. 

Cuando todo está listo llega el momento de cantar la canción que dará inicio a la actividad:

 

Un arcoíris luce hoy, 

Qué admirado de él estoy. 

Verde, azul, lila y morado, 

rojo, amarillo, anaranjado.

(Canción del material Waldorf,  de autor desconocido, que he adaptado un poco)

 

Ahora sí, abrimos los botes de pintura y los pinceles se levantan (¡porque se despertaron con la canción!).

  • 2 años: Solo pintar con un color y estando cerca de ellos. Sobre todo  se justificaría esta actividad, si otros niños mayores están pintando y ellos quieren participar. 
  • 3 años: Primero les abrimos un bote de color, cuando terminan, les mostramos cómo lavar y secar el pincel, retiramos ese color y abrimos o traemos el segundo color. 
  • 4 años: Ya pueden de manera autónoma manejarse con dos colores, limpiando el pincel cada vez que cambian de color. 
  • 5 y 6 años: Después de hacer varias veces el paso con dos colores, les damos un tercer color.
  • 6 años en adelante, si nunca han pintado, también disfrutarán de hacerlo según las indicaciones de los niños de 5 años.

Para mí es importante no desperdiciar el material, por eso lo hago tan pautado. Otros prefieren dejarles hacer y luego tirar los restos de pintura.

Resumiendo, hasta los 6 años, pintura completamente espontánea. A partir de los 6, además de la espontánea podemos plantear experiencias y ejercicios pautados con dos colores, como el “encuentros” entre el azul y el amarillo, a través de un cuento o historia que narramos. Y muchos ejercicios más qué encuentras seguro en Youtube si buscas «acuarela Waldorf». 

El momento de recoger

  • Quien va terminando lleva su tabla al rincón donde se va a secar y lava su pincel. O bien nosotros retiramos con cuidado la hoja y llevamos a un sitio seguro para el secado.
  • Cerramos los botes y los guardamos. Según la edad, nos ayudarán en ello. 
  • Lavan los botes que estén ya vacíos. 

4. Beneficios de la pintura en acuarela

  • Relaja.
  • Regula la respiración.
  • Trabaja la coordinación óculo-manual.
  • Trabaja la motricidad fina de la mano. 
  • Permite expresarse a través del color y el color es emoción, por lo que usando los tres colores resulta un trabajo emocional.  
  • Permite la experimentar la mezcla de colores.(Ahora está de moda la mesa de luz para trabajar en esta línea, pero a mí me gusta más ésto). Importante es no teorizar, simplemente permitir experimentar.
  • Trabaja con la superficie a diferencia del dibujo, que inicialmente trabaja la línea. 

¿Con qué frecuencia se hace esta actividad?

  • En los jardines de infancia Waldorf (al menos de España) suele hacerse una vez a la semana. 
  • En Argentina, cuando era pequeña en mi escuela solamente se hacía en días muy especiales, pocas veces al año. 
  • Yo con mi clase hacía algo intermedio, sin presión. Uno vez al mes la hacía eligiendo los dos colores que encajaban más con la estación del año. El verde es ideal para la primavera. El naranja para el otoño. Los morados para el invierno. Aunque iba variando, porque también en invierno el fuego de las chimeneas invita a moverse con los amarillos y rojos. 
  • Procuraba que al menos algunos de los trabajos fueran la base de otras manualidades. Por ejemplo, puede servir para hacer la tapa de un cuaderno, para hacer una carpeta juntando dos, o para hacer un farolito, como te mostraré en otro vídeo.

!Espero que te haya gustado y que te animes a hacerla con tus hijos o alumnos!