La mesa de estación es un concepto muy utilizado en las escuelas Waldorf, sobre todo en educación infantil y primeros años de primaria.

Se trata de llevar la naturaleza cercana a la clase, casa… Y a mi me gusta tanto esta costumbre que lo sigo haciendo en mi despacho.

Los niños para tener un desarrollo armónico necesitan lo que he denominado «la triple conexión» y una de las tres es la conexión con la naturaleza que les rodea. Para esto crear y cuidar una mesa de estación es una gran ayuda.

La mesa de estación les permite observar y darse cuenta de las peculiaridades de las distintas estaciones / momentos del año:  cómo cambia la luz, si hay frutos, flores u hojas y de qué tipo, los colores que predominan, qué animales se ven y qué actividad tienen…

¿Qué elementos tiene una mesa de estación?

  • Una mesa, un estante, un rincón… Lo adecuado es que sea siempre en el mismo sitio; los más pequeños adoran y necesitan la repetición y la rutina.
  • Telas de colores adecuados a la estación.
  • Elementos de la naturaleza cercana, que puedes recoger durante un paseo.
  • Muñecos de animales o personajes mágicos
  • Elementos vinculados a las festividades del año (Navidad, Pascua, Todos los Santos… o las que se realicen en tu cultura y sientas sintonía)

Ideas para los meses de otoño

Estas son sugerencias para el hemisferio norte, porque en España, donde vivo hace más de 20 años, estamos en otoño. Si vives en el hemisferio sur  tu mesa será de primavera.

Mi consejo es que no sea una mesa muy perfecta y que, en cambio, sea una mesa viva, a la que se llevan los «tesoros» que cada uno va encontrando (castaña, bellota, granada, distintas hojas…) y de esta manera evoluciona durante el mes.

  • Septiembre.  Cosecha. Frutos de la estación. Colores ocres claros.
  • Octubre. Ya está más entrado el otoño. Colores tierra, ocres rojizos, naranjas.
  • Noviembre. Calabazas, duendes, gnomos. Pueden entrar los colores violetas.
  • Diciembre. Puedes seguir con el tema de la naturaleza, haciendo sentir la ausencia de luz exterior y necesidad de luz y calor “interior”. En muchos lugares en este mes se celebran tradiciones donde está presente el fuego, los faroles, las velas.  Todo esto son maneras de preparar tanto el acercamiento al solsticio como a la Navidad. Colores: Azul y también rojo. 

¿Dónde vives no hay estaciones?

No pasa nada. Siempre podrás llevar ramitas o frutos. O quizá sea una época más lluviosa y otra más seca. Lo importante es llevar a casa (o la escuela) un poco de la naturaleza que rodea al niño tal y como está en ese momento.

En el vídeo te cuento más y te muestro cómo tengo hecha mi mesa de estación de otoño:

Los duendecitos están hechos con una avellana, una bolita de madera pegada y un trocito de tela (fieltro en este caso) para hacer la capucha. También les puedes hacer pelo con un poquito de lana.

En el curso online El cuento como herramienta pedagógica encuentras patrones y el paso a paso para hacer las ardillas y otros muchos títeres de mesa.