Cada vez más los regalos que hacemos a los niños son de tipo tecnológico.

Los últimos informes de la Guía del Instituto Tecnológico del Producto Infantil y Ocio (Aiju) (2018-2019 y 2019-2020) arrojan datos como que sólo el 48% de los niños recibieron juguetes sin tecnología o que el 82% de los menores españoles con edades comprendidas entre los 0 a 12 años juega al aire libre menos tiempo del recomendado por los expertos.

Para mi estas cifras son preocupantes. Por eso te animo a que apuestes también por otro tipo de juguetes más tradicionales.

Estos juguetes «de siempre» tienen muchos beneficios para los niños, entre otros (y dependiendo del tipo de juego):

  • son vehículos para el aprendizaje
  • desarrollan la creatividad
  • fomentan las habilidades sociales
  • favorecen la motricidad fina y gruesa
  • Les ayudan a concentrarse
  • Mejoran la capacidad de escucha

Todo ello repercute en una mejora sustancial de su desarrollo cognitivo.

5 ideas de regalos no tecnológicos

  1. Juguetes no estructurados como bloques de construcción y muñecas sencillas hechas en casa.
    Ideales para fomentar y trabajar las destrezas motoras durante la infancia, las cuales están muy vinculadas con el desarrollo del lenguaje y la (capacidad para generar imágenes mentales) creatividad.
  2. Libros
    Existen libros para todas las edades, desde los destinados a los más pequeños de cartón rígido e imágenes bellas, sin necesidad de presencia de texto, donde surge el texto espontáneo del adulto en interacción con el niño. (que fomentan la interacción y contacto como otros llenos de colores vivos y diferentes texturas.)
    En el caso de niños más grandes, una buena alternativa son los tradicionales cuentos, que ayudan a los niños a madurar su capacidad de atención, comprensión, memoria, desarrollo del lenguaje y creación de imágenes mentales, además de desarrollar su imaginación, conexión con la naturaleza y vínculo afectivo con el adulto. (En mis libros “Cuentos para ver, oir y sentir” Tomo I y Tomo II tienes una selección por edades.)
  1. Juguetes para disfrutar al aire libre.
    Pelotas, bicicletas, patinetes, combas, etc. Todos ellos son magníficas alternativas para que los niños hagan ejercicio y se socialicen, preparándoles para el aprendizaje.
  2. Disfraces y títeres
    Disfrazarse o presenciar teatrillos de títeres hace que los niños puedan usar su imaginación y fomentar la creatividad. Cuando se disfrazan sus aptitudes del lenguaje aumentan ya que se inventan historias, diálogos, cantan…
    Por su parte, los teatrillos de títeres son un excelente apoyo de soporte visual para facilitar la comprensión en niños desde los dos años, niños con discapacitad o niños con especiales dificultades de atención. Se trata, en definitiva de otra manera para que el niño sienta y experimente a través de dramatizaciones y juegos teatrales, donde además desarrollará gran cantidad de habilidad sociales.
  1. Lápices gordos, crayolas, témperas, papel y tijera, etc
    Mucho mejor que los clásicos cuentos o fichas para colorear, es dar a los niños la posibilidad de disponer de papel grande y liso, ceras, lápices o témperas, para poder desplegar su creatividad sin condicionamientos, sin juicios de valor ni espectativas, simplemente ofreciéndoles la posibilidad de disfrutar con el color.

Y la opción que más necesitan: Tiempo y espacio para el juego libre.

Regálales tiempo y espacio para jugar. Comprométete a un 2021 en donde todos los días del calendario garantices a tus hijos suficiente tiempo de juego libre y espontáneo.

¿Tienes otras ideas de este tipo de regalos no tecnológicos? Te leo en los comentarios.